Punto de vista de Dominic
Era de noche, unas horas después de haber follado con una chica de 25 años de aspecto ardiente… su atractivo sexual era demasiado crudo para resistirlo.
Estaba sentado en la rectoría, con el alzacuellos quitado. La camisa desabotonada. No hacía nada, solo miraba la pared. Las marcas en mi cuello palpitaban, recordaba cómo me las había ganado. Todavía podía saborearla.
Debería haber sentido culpa. Una culpa aplastante, profunda en el alma. Pero no. En cambio, me sentía…