La oficina donde se encontraban en ese momento no era algo que Kiyan esperaría, pero claro, tenía muchas ideas de como podría ser Ryoichi, toda su vida se había hecho ideas de como era el alfa, de cómo vivirían todos los lobos de consejo. Y la oficina del alfa era muy diferente a lo que se podría imaginar. El lugar había sido arreglado por supuesto, aunque aún quedaban en las paredes la evidencia de lo que había ocurrido. Sin embargo, los muebles habían sido acomodados, los restos de cristal y