Mundo de ficçãoIniciar sessãoMi cuerpo se movía por inercia, siguiendo la misma rutina de todos mis días. Levantarme, bañarme, cambiarme y bajar a la cocina. Mi corazón estaba hecho añicos y mi mente divagaba, los dolores de cabeza ya no me afectaban, así que dejé la medicación.
Desde hace dos semanas que no salgo de casa, y poco a poco mi mente va llenando los espacios vacíos.
Me senté esperando que el agua de mi café estuviera ca







