Angelina
—Angelina… —La voz de Armando me hace reaccionar, su rostro está pálido y lucha por su vida.
—No puede ser —Llevo mi mano a mis labios— ¿Estás bien? ¿Qué hago?
—Nada —susurra, mientras su boca se llena de sangre, ocasionando que se ahogue— La llave está en mi pantalón, necesito que salgas de aquí.
—Debemos salir juntos.
—No aguantaré, debes hacerlo sola y salvarte.
Busco en su bolsillo y sacó la llave.
—Lo siento —susurro.
—Perdón por el daño que te hice —Toma mi mano— Sólo espero qu