POV de la Autora:
“Ha pasado un tiempo, ¿no?” ronroneó Selene, las palabras una trampa de terciopelo tendida sobre una cama de clavos.
Lancaster tomó una respiración aguda, su mirada trazando involuntariamente la sugerente curva de su cadera contra el marco de la puerta. Se armó de valor, el músculo en su mandíbula apretándose.
“No tengo tiempo para tus juegos, Selene,” espetó, capando su voz con una severidad que no sentía. Pasó junto a ella, su hombro rozando el de ella con fuerza deliberada,