Eileen Williams.
Esa tarde cuando vi a mis compañeros de equipo de tarbajo, suspiré con tranquilidad. Todos estaban bien a pesar de que Axel, estaba herido; la bala solo rozó su brazo derecho.
— ¿Quédate esta noche conmigo? — Me solicitó mientras yo conducía su automóvil.
— Estás herido, Axel. — Le dije señalando su brazo.
— Lo sé, cielo. Solo quiero dormir contigo. Busquemos los chicos y vamos a la casa. — Planteó mientras acariciaba mi mejilla.
Sonreí, sabía el infierno que se podía pa