Capítulo 28
—¡Gabriel! ¡Qué gusto verte! —Morgan Reed debía rondar los cuarenta años, y por más que lo regañaran en el hospital, no había querido perder la barba a la que se había acostumbrado mientras trabajaba en conjunto con las Fuerzas Especiales—. ¿Vienes a que te apriete los tornillos o ya los acabaste de