—Nada que te importe, al parecer —espetó Finn en tono desafiante—. Porque si te importara no hubieras aprovechado la primera oportunidad para quedarte con mi chica.
Para Lucio aquello fue como un puñetazo en el estómago.
—¡Para empezar no es tu chica! ¡Ni la mía! ¡Maya no es de nadie, es una perso