Stela sintió que el corazón se le detenía en ese momento.
—¿De qué estás hablando? —preguntó con la mirada completamente perdida.
—Estoy esperando un bebé de él —dijo Clarice, lanzándole una mirada venenosa—. Y no vas a quedarte aquí para arrebatarle a su padre.
—¿Él... él... lo sabe...? —musitó