—¿Listo para matarme? —siseó enfrentándolo y el hombre negó.
—¿Matarte? No, no me interesa... al menos no a mí. El señor Moore está tan paranoico que no aceptaría ni una foto de tu cadáver. Quiere poner una bala en tu cabeza él mismo —aseguró el hombre.
Por el intercomunicador Gabriel escuchó a Sc