144. Picni
Después de tantos meses en los que pensé que mi destino era sufrir, una pequeña carcajada infantil conquistó el ambiente.
Y fue extremadamente ridículo cómo algo tan pequeño podía aligerar el ambiente.
Después de incendios y secuestros.
Pasando por abogados diciéndonos qué hacer para hundir más a Xavier.
Después de policías pidiéndonos declaraciones como si dudaran de nuestras versiones.
Tras muchas noches preguntándome si volvería a abrazar a mi hijo con la paz que deberíamos sentir...
Ya por f