Blackthorne estaba decidido; aunque odiaba ceder ante Stephanie y sus manipulaciones, no podía permitirse que ella dañara a su esposa, esa bella joven que confiaba en él; quien le esperaba todas las tardes con una mirada cargada de bondad, la misma que lo había perdonado tantas veces esa mujer llena de luz. Desde que estaba con ella sus días eran llevaderos; solo quería tenerla a su lado, disfrutar de su compañía, aunque no pudiera tocarla como deseaba.
—Chris, ¿todo está bien?—Jace puso la ma