Emma despertó en el frío hospital, su vena conectada a una vía que le suministraba suero. Aun se sentía aturdida, intentó levantarse, pero el mundo le dio vueltas, oportunamente entró una enfermera para ayudarle.
—Debe tener cuidado señorita Miller, aun no esta totalmente recuperada—Emma asintió sin ánimos mientras la mujer le ayudaba a recostarse y le acomodaba una almohada tras de su cabeza.
—¿Cuánto tiempo he estado aquí?—se atrevió a preguntar, sus voz rasposa por la falta de líquidos.
—Vei