—Leila... Leila —siento como mueve mi hombro.
—Mande —por andar perdida en mis recuerdos, no escuché que me estaba llamando.
—Llevo un rato hablando como loco, pon atención, de esto depende nuestra... Felicidad —lo estoy esperando.
Escucharlo hablar sobre nosotros, hace que mi corazón se acelere, y que quiera correr por todos lados a gritar nuestro amor.
—Te escucho —finjo tranquilidad.
Abro bien mis ojitos y pongo orejitas paradas, no pienso perder detalle de nada de lo que me diga.
—