Mundo ficciónIniciar sesiónLa tensión en el coche se hacía cada vez más fuerte y hasta Morris podía sentirla. A menudo se pregunta por qué a su jefe le resulta difícil admitir que se ha enamorado de su novia infantil. Afortunadamente, llegaron a la mansión de sus abuelos y Raymond no fue el único que se alegró, pero Morris también, juró que habría muerto si tuviera que quedarse en ese auto con ellos un minuto más.
-Little Lee- exclamó Hana cuando la vio y abrió los brazos para ella, invitándola a un abra






