Thiago no sabe si asomarse o no hacerlo, enfrentar a Renata sería aceptar en su rostro que amará mucho más a su hermano, la otra posibilidad es seguir por el mismo camino, así que decide lo segundo todo con tal de no soltarla aún, en pocas palabras Samara llegó para abrirle los ojos, lo que Thiago describe como un fracaso rotundo.
Él sale de donde estaba escondido, la percepción de la imagen que encuentra lo llena de ira, Samara está de pie y su esposa tirada en el suelo, aparentemente humillad