Hanako.
El dulce beso que me dio el general Takashi me robo el sueño y apezar de todo lo que me enseño mi madre de tener cuidado con ese tipo de efectos de los hombres ya que si alguien más ve ese inocente acto mi reputación caería en picada pero pensándolo bien no estoy viviendo en la casa de geishas si no en el palacio imperial donde todos creen que soy una concubina del emperador qué fue rechazada por ser tartamuda, por que el general Takashi no fue el emperador, doy un suspiro cansado para