Takashi.
Por fin llegamos a la capital y el palacio del emperador se puede ver a lo lejos bañados con los últimos rayos de sol, miro por la ventanilla los puestos callejeros y en uno alcanzo a ver algo que llama mucho mi atención, abro la puerta del carruaje asiendo que pare el chófer de forma brusca despertado a Jaho que se golpea con los asientos de enfrente.
-maldición Takashi ya te e dicho que no hagas eso.
Sin darle importancia a las quejas de Jaho me bajo del carruaje y me regreso al