- ¡Enfermo pervertido!
Me había tocado sin mi consentimiento ¿Y lo peor?
¡Fui receptiva a su toque!
Sí, sé que fue una reacción inconsciente pero sea como sea fui débil ante sus caricias impuras, además de que... mierda, ni puedo mentirme a mí misma, sentí algo extraño tras leer su carta.
¡Y eso era lo que me enfurecía verdaderamente!
-Soy una zorra -murmuré atormentada con mis pensamientos-, soy una maldita zorra.
Él tiene la culpa.
Aparté las lágrimas que caían por mi rostro, histérica y me l