Capítulo 56. Es mi esposa
—Con ella pondrá fin a ésta estúpida venganza…
—¿Dónde está tu hermana? ¡¿Dónde está?!—la tomo de los hombros sacudiéndola.
—¡No lo sé! Ella salió, aproveché y me fui de casa —contesta asustada.
—¡Maldita sea! —me alejo dando pasos había atrás. Doy zancadas para abandonar la oficina pero me detengo a medio camino. —. Eso no es motivo suficiente para una venganza de tal atrocidad —volteo a verla. —. Hay algo más, dímelo, ¿Qué más da? ¡Me queda más que claro que mi hermano fue un bastardo en su