Capítulo 18. Eres mi esposa.
POV: MARÍA JOSÉ.
Cuándo su recuerdo venía a mi mente, una terrible tristeza me invadía, y no podía evitar sentirme fría, como si nada importara. Tal vez en su momento por el dolor actuaba con rudeza, pero hay una parte que te duele tanto que simplemente te vuelves fría.
—¿Y?—le pregunto a Carmen.
Estamos de camino a casa, no sé nada de Antony, el chofer que me lleva a todas partes me preguntó si quería irme, y la verdad no veía porque seguir ahí. Todo había sido un éxito.
—No sé, quiere una