Mundo ficciónIniciar sesiónDebían habérsele cruzado los cables y que todos los astros se pusieran en sintonía para que precisamente en ese momento, el llegara y el omega estuviera en celo. No sabía si reír o llorar. Había alguien allá arriba que no lo quería. Pero no era tiempo de pensar en eso.
Entró rápidamente y cerró la puerta, aunque su cuerpo se tambaleó y se sujetó a esta. Las feromonas omegas eran demasiado fuertes







