Miguel estaba por contestar la pregunta de su futura esposa, cuando escuchó aquel nombre, su corazón se sobresaltó, giró su cabeza como rapidez para buscarla, y vio a una hermosa mujer con sus mismas características.
«¿Es ella?» se dijo en la mente, y sin pensar en nada se puso de pie, salió corriendo tras de Lu.
Luciana tembló al darse cuenta de que él estaba tan cerca, cruzó la calzada casi corriendo.
—¡Espera! —gritó Miguel, intentó ir tras de ella, pero los autos se lo impidieron, resopló