Al final, Joshua no tuvo otra opción más que obligar a Astrid a volver al automóvil porque realmente no quería ver a Astrid así… Parecía un alma en pena.
En el camino, Astrid se limitó a mirar por la ventana con ojos vacíos, Joshua no sabía que podía decir en esta situación.
De repente, una figura apareció en la mente de Astrid. Sus ojos se llenaron de asombro. Recordó… ¡Recordó quién era la persona que vino a la sala de su madre hace algunos días!
No le extrañó que esa cara le resultara