55. Gezelligheid
FELIPE
Vamos de vuelta a casa y opté por quedarme de copiloto ya que, con mi suegro bebimos algunos unos tragos, celebrando el embarazo de Emilia.
La verdad, no salió tan mal todo, aunque estoy sorprendido, ya que mi suegra no reaccionó tan mal como lo esperábamos, pero no hay que confiarse. Cualquier día, lanzará todo su arsenal en contra de Emilia, que hasta hoy no lo ha pasado muy bien por el actuar de todos nosotros.
—¿Morcito? —pregunto mientras ella va totalmente concentrada en la carreter