Capítulo 124. Conspiración detrás de la manta del bebé
—¡No le digas ni una sola palabra a Avery ni a Lyra, Julian! —la voz de Dominic Moretti descendió medio tono, casi como un suspiro del viento nocturno que se cuela entre las rendijas de las ventanas.
Estaba de pie de espaldas al pasillo desierto del hospital, una mano aferrando con fuerza su teléfono. Su rostro quedaba medio sumido en las sombras de la luz de emergencia que parpadeaba suavemente al final del corredor.
—Deja que esta tormenta me golpee a mí solo.
Sus ojos se entrecerraron con du