Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstaba en shock, no comprendía lo que me estaba pasando y ni siquiera estaba segura de que fuera Myriam quien estaba enfrente mío. Era como estar sumergida en una pesadilla demasiado densa, de esas en las que sientes que las cobijas te aprietan y son las que no te dejan despertar.
Myriam encendió la luz de la entrada del apartamento y me miró, luego de sacudirme.







