91| Alex.

Estaba recostado en la ambulancia frente a la heladería. Una enfermera estaba suturando mi herida, ya que me había negado rotundamente a ir a un hospital.

La herida no era muy profunda; solo necesitaba un par de puntadas y estaría bien. La policía ya había tomado mi declaración.

Por suerte, no había habido muchos heridos, al menos ninguno de gravedad. La policía estaba comenzando sus investigaciones, pero a mí aquel nombre me quedó resonando en la cabeza: *

Máximo... ¿quién sería? Que el hombre
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