Era lo que él quería. Fue lo que me dijo Xavier cuando llegó a casa con la noticia.
— Pudo haber huido — comentó él — . Pudo haber escapado, Ana Laura. Tuvo la oportunidad de correr hacia mí, hacia la puerta. Los trontes lo hubieran protegido. Pero él decidió ir con Carlota.
Yo sabía que no debía haberle dejado ir solo. Sabía que debía estar a su lado siempre, como la cacique que era ahora. Ahora Carlota lo tenía, lo tenía secuestrado. Carlota lo mataría, estaba segura de eso.
Entonces, cuando