Había decidido que todo se hiciera en mi casino. Se había reunido la crema innata de la sociedad para la ceremonia. Incluso el mismísimo Xavier estaba sorprendido de la cantidad de personas que pertenecían al círculo. No por nada era una de las organizaciones más poderosas y peligrosas del mundo, porque tenía a su lado grandes personas dentro de la industria política, del entretenimiento, gente que movía masas de millones con solo chasquear los dedos.
Y ahora Alexander era su representante, pr