Me levanté temprano, seguíamos desnudos, Iskander era fuego puro por todos los cielos. Miles de recuerdos se estaban grabando en mi memoria, y recuerdos muy heroicos. Porque deseo hacerle el amor todos estos días en cara rincón de este lugar. Pero a partir de mañana. Hoy estaba muy adolorida.
Sentí su erección matutina y la verdad por estar de garosa me dolía todo por dentro, es que a mi primera interacción con el sexo nos fuimos de seis asaltos a lo largo del día y la noche. Salí con cuidado,