Parte 12...
La vergüenza cayó sobre ella como un peso inesperado. No era orgullosa, pero que la hicieran pasar por ingenua ya era demasiado. Eso no lo aceptaría.
—Tía, tengo que co-colgar ahora. Un beso.
Cortó la llamada y respiró hondo. Se acercó al mostrador y le explicó a la recepcionista que no podría quedarse para comenzar el período de prueba. Tartamudeando, tensa y visiblemente nerviosa, se disculpó varias veces y dijo que prefería marcharse.
Le pidió que avisara a Mike y le agradeciera