Parte 44...
Él estaba sentado en el pequeño sofá de su consultorio y ella se sentó a su lado, tomando su mano. Mike entrelazó los dedos con los de ella y los apretó suavemente. Permanecieron mirándose durante un instante; entonces Camila sonrió y él alargó la otra mano para acariciar su rostro.
Fue un intercambio de energía que lo hizo sentirse diferente. Conocía a Camila desde hacía poco tiempo y, aun así, era como si siempre hubiera estado cerca. No sabía explicar la sensación que experimenta