Renata
—Estamos en la cama.
—No podemos. Espera. Coop. ¡Aaah!
Coop me lanza por el aire, y caigo completamente sobre él como una muñeca de trapo. A veces pienso que no es consciente de su propia fuerza. El pobre Jim tuvo que ponerse hielo en la frente durante dos días enteros después de que Coop le lanzara un balón de fútbol.
—¿Por qué no? Quédate ahí, sobre mí, y hazme vibrar hasta la semana que viene.
Coop ha decidido que una de las misiones más importantes de su vida es hacerme descubrir dif