AMO Y SUMISA
ALESSIA
Me muevo sobre un cómodo colchón, las suaves sabanas de seda se pegan a mi cuerpo, doy una vuelta sobre la cama y abro los ojos cuando mi brazo se topa con algo duro, sonrío maliciosamente cuando veo al hombre de ojos verdes dándome la espalda, tiene una espalda muy ancha y bien formada que me provoca marcarla con mis uñas.
Conseguí lo que quería, dije que jugaría y a eso me dedique a noche, jugué un poco a ser descarada aunque se me da bien hacerlo sin tanto esfuerzo, cons