- Está bien mi Luna, pero cálmate. ¿Sí? – puedo sentir su angustia, está matándome.
Ella asiente y agarra su cartera para salir conmigo, la tomo entré mis brazos para cuidarla y ayudarla, mientras vamos caminando despacio.
- Mi amor. – Capto su atención. - ¿Por qué te duele la pancita cuando yo no estoy?
- No lo sé, solo duele y se pone dura y él no se mueve como cuando estoy contigo solo se queda quieto y rígido. – Dice con vos tranquila ahora.
- Tal vez la doctora nos dice que es lo que tiene