—Voy a…
Aceleré las caricias y se entregó por completo al placer, mi mano se llenó de su abundante descarga.
» Es mejor que me hagas la paja tú. Debo cambiarme de ropa quedé hecho una mierda. —Me llenó el rostro de besos—. Gracias, Vida. Me imagino que quedaste peor, voy a preguntarle a la doctora lo que puedo hacerte y que no afecte a los bebés.
—No vas a preguntar nada, no te preocupes, me gustó mucho darte placer.
—Lo necesitaba.
Se dirigió al baño, a los minutos salió con otra ropa, me ayud