Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe despierto con mi hija saltando en la cama, veo la hora con decepción: son las 7:30 de la mañana.
-Hoy es mi día, hoy es mi día – grita a todo pulmón -.
-Está bien princesa, pero ¿podrías dejar de saltar y dejarme dormir un poco más? – le digo tapándome hasta la cabeza, como si eso ayudara a no sentir su escándalo -.
-No. Es mi día – siento que deja de saltar, se lanza







