No iba a detenerse…
Sophia no lo permitiría, ella rodeó con sus brazos la ancha espalda de ese hombre, una de sus piernas subió a la altura de la de él, rápidamente la mano de Vincent la sostuvo cargando hábilmente a la joven contra el largo mueble blanco.
Una de las manos de Sophia se movió hacia la parte trasera de la cabeza de su marido, acariciando la misma.
Sentía la suavidad de su rizado cabello entre sus dedos y el beso que él profundiz