Mundo ficciónIniciar sesiónGinna Renaux
Cuando aterrizamos en Londres mi padre nos esperaba en el aeropuerto. Mila venía en su burbuja feliz y yo más callada que de costumbre. Mi hermana estuvo todo el vuelo narrando todo de Carlos como si fueran hazañas todos sus movimientos . Yo me contenía el “¡yuppi!” y solo le ofrecía mi mejor sonrisa.
&nb







