Alana
Nos quedamos unos minutos de la misma forma sin decir o hacer otra cosa solo con nuestras frentes unidas y con mi corazón agitado. De un momento a otro se separa. Besa mi frente y acaricia mi cabello alejándose, dejándome con una sensación en el pecho que quisiera borrar convenciendome a mí misma que esto solo fue otra de mis locuras como la noche en que nuestros hijos fueron concebidos. No me ofende que se haya marchado sin decir nada más porque tengo claro que no somos nada y lo que pa