Me siento en la orilla de la cama y miro al suelo por un largo rato, esperando a que él aparezca... pero nada, decido esperar un rato más por si tiene muchos pendientes, pero nada, él nunca aparece.
El nuevo día llega y me levanto de la cama, me siento tan fatigada y cansada, pero eso me pasa por no dormir nada en toda la noche. Decido ir a verlo a la sala del trono, para preguntarle porque no fue al cuarto a descansar.
Una vez que llego abro la puerta y asomo la cabeza, al verlo ahí sentado pe