Einar los miró a cada uno dejando su confusión de manera interna, los chicos también le miraron y todos supieron cómo se sentía. Su gesto indescriptible a ellos no los engaña.
—Sabes que te está pasando algo y eso se vuelve cada vez más confuso para ti. —Roy suspiró. —Tienes que escucharnos, por tu bien y el de Engla. —Einar se puso más serio.
—¿De qué están hablando? —Miró a su amigo a los ojos con seriedad. —Ustedes lo han dicho, no me gusta que se metan en mis asuntos. A mí no me pasa nada