Cuando terminé de probarme la ropa que Ricardo había elegido para mí, él se apresuró a tomar todas las prendas e ir a pagarlas por su cuenta a la caja. Vanya le llamó la atención y no se lo permitió.
—Ricardo… ¿Qué haces? Déjanos ayudarte con la cuenta… Se supone que ayudaríamos los tres a surtir las nuevas prendas de Rachel… Está bien que tú le hayas elegido esa ropa, pero al menos déjanos pagarla… Además quiero incluir este vestido y esta chaqueta que elegí para ella… —solicitó Vanya.
—Si qui