Raúl.
Capítulo LXIII.
Los encuentros con Raúl se hicieron y perduraron por el tiempo que los disfrutaron. Se citaban en restaurantes de forma muy íntima y en la casa de la playa de él. Para ello Raúl le enviaba una nota con su mayordomo y luego la pasaba buscando en un taxi otro de sus empleados.
Las relaciones que Laura Marina tenía con sus amigos cada mes se hicieron menos frecuentes, por ello aceptaba con gusto y placer a Raúl. Eran totalmente diferentes a las antiguas. No prevalecía el sexo, con