Marta.
Capítulo LI
Con la edad que tenía la señora Marta era capaz de asumir que al matrimonio de su hija le quedaba poco tiempo, conociendo el carácter de ésta. Cuando Laura Marina le menciono que se irían de viaje, sabía que no habría retorno, lo lamentó por la amistad con Rosangela y el agrado de vivir en el pueblito, tanta calidad humana y el refrescante ambiente lo extrañaría, pero ver ahora el cambio en la vida de su hija y su nieto la recompensaba, se sentía satisfecha con su vida y estar vivie