Embarazada de ese monstruo. Parte 2.
Cierro la ventana y me acuesto cayendo en un sueño profundo.
Sueño.
Estoy en un bosque verde, los árboles se ven altos y frondoso, no sé dónde estoy, de pronto se me aparece una mujer de cabello tan amarillo como la luz, su rostro iluminado por una luz que enceguece, no la puedo mirar, su vestido es plateado y largo, me tiende la mano, la tomo como si confiara en ella y me lleva a una hermosa laguna donde la luna resplandece.
—Me equivoqué al darte como mate a Roberto, pero remedia re mi equi