Gabriela
Estar encerrada en estas cuatro paredes es un martirio para mí, pero comprendo que por protección debo de hacerlo. Todavía no descubrimos la identidad de dominó y mientras eso no pase me toca tener una vida privada de la libertad, por lo menos mi tía se distrae realizando sus gestiones de banco ya que por el momento tiene la biblioteca cerrada y la entrega de pedidos se dificulta un poco. Esperemos que todo se resuelva pronto para volver a la misma vida de antes o mejor dicho, mi nueva