Catalina Abrego
Ya pasaron dos semanas después mi última interacción con Demian. Quien me dejo en aquella oficina ignorada.
No he recibido de su parte ninguna llamada o mensaje en todo este tiempo.
¡Quizás me volví loca, pero esto me está afectando!, mi adorado tormento me había acostumbrado tanto a su insistente presencia que ahora su total ausencia me estaba provocando emociones que no esperaba.
Muchas veces tomaba mi teléfono con la intención de marcar su número pero luego me contenía po