24

Estuvimos asi por un largo tiempo como si no fuese la única persona que necesitaba un abrazo.

—Es peligroso que estemos aquí afuera —dijo el mirándome a los ojos a lo que solo asentí.

Él se puso de pie y extendió su mano para ayudarme a levantar. Al apoyar la planta de mis pies el ardor se esparció.

—¡Ah! —exclame al sentir el roce de la arena.

—Ven… —el paso sus brazos y me levanto.

Entramos a la casa y fue cuando vimos a los profesores aparecer.

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App